LA INTERPRETACIÓN JURÍDICA EVOLUTIVA

 

Alma Rosa Bahena Villalobos*.

 

Friedrich Karl Von Savigny (1779-1861)1, iusfilósofo alemán, en su obra Metodología Jurídica desarrolla la investigación del estudio de la Ciencia Jurídica o Jurisprudencia, abordando para ello, las normas de elaboración absoluta de esta ciencia, enunciando tres de ellas: la filológica (o del estudio interpretativo literario de la legislación y principios jurídicos), la histórica (o de la investigación de las diversas formas de legislación de una misma situación a través del tiempo) y la sistemática (que trata del ordenamiento de la legislación entre sí y su conexión con el sistema jurídico general).

Habiendo empleado el método de estudio literario de la Jurisprudencia propuesto por Savigny, consistente en la lectura crítica e histórica de los textos jurídicos, es que justificó y basó el método analítico empleado respecto de su propio texto.

En principio, Friedrich Savigny menciona dentro de la investigación de la Ciencia Jurídica filológica que, interpretar es "... analizar el pensamiento contenido en la ley... colocarse en el punto de vista del legislador y producir así artificialmente su pensamiento"2; menciona asimismo que, consiste en la "...reconstrucción del pensamiento (claro u oscuro, es igual) expresado en la ley en cuanto sea conocible en la ley" 3; continúa diciendo que "...el intérprete debe hacer surgir de modo artificial el contenido de la ley, sólo que supone que las partes del texto original que se hayan extraviado deben encontrarse de nuevo" 4.

Asimismo menciona que uno de los numerosos problemas a los que se enfrenta el intérprete es que la legislación misma no es clara en cómo sería oportuno realizar la interpretación, ya sea de forma declarativa, restrictiva, extensiva, analógica, histórica, etc.

Así las cosas, considero que Savigny centró de manera evidente sus estudios en el elemento histórico para la interpretación de los textos jurídicos, considerando el significado textual (estudio filológico) de la legislación o principios del Derecho dados por el legislador. Y por otra parte, si no fuese posible develar el contenido de esa forma, propone buscar el sentido o intención que el legislador pretendió darles, a lo cual cabe destacarse que no es lo mismo. Pese a reconocer la importancia y necesidad del estudio histórico de la legislación para su mejor comprensión y consecuentemente su interpretación y aplicación al caso concreto, difiero de la postura terminante y absoluta del escudriñamiento invariable de la historia para conocer el sentido que se le pretendió imprimir –por el legislador- a una ley que al aplicarse no es clara, o bien, para conocer la situación que le dio origen. Repito, no niego su importancia, pues el análisis histórico es el faro que guía en la oscuridad al intérprete que no puede distinguir por el contenido ininteligible de la ley, no obstante, considero que es una forma primaria y básica que debe ser empleada pero que deben existir otras técnicas alternas y complementarias de interpretación que representen mejores formas de alcanzar día con día, los fines del Derecho.

Es por lo anterior, que sostengo que, no por cumplir con la voluntad del legislador (de tiempos y circunstancias diferentes) y con la fidelidad genética de un principio, los cuales resulten obsoletos en la actualidad se opte por la aplicación de dichos criterios, sino que cuando pueda ser interpretado, incluso de diversa forma con tal de dar satisfacción a una necesidad imperante, se determine que es de mayor importancia su adecuación al fin y a la satisfacción de las necesidades actuales para el mejor proveer de la justicia. Por lo tanto, considero que otra técnica –fundada en la tendencia finalista o modernista del Derecho- debiera ser la interpretación "evolutiva", la cual sería de utilidad cuando se trate de interpretar una disposición antigua, con la finalidad de encontrar y adecuar el significado que la legislación pueda recibir en el momento de ser interpretada, el cual puede llegar a ser opuesto al originalmente dado por el legislador.

Considero que el argumento anterior encuentra su justificación en la teoría finalista o modernista de la Ciencia del Derecho, puesto que al verse modificadas las circunstancias históricas, sociales, políticas, económicas, culturales, y otras, que le dieron origen a las disposiciones normativas, también sería factible una diversa técnica de interpretación. Realizándose así, una función importante que implique, incluso, la subsanación de lagunas de ley en situaciones no previstas por el legislador.

Sostengo mi postura de incorporar la tendencia modernista del Derecho como otra técnica de interpretación, la cual "parte de la realidad, de los fines y necesidades de la vida social, espiritual y moral, considerados como valiosos; se pregunta: ¿cómo... manejar y modelar el Derecho, para dar satisfacción a los fines de la vida? Y ajustándose a estos fines, resuelve las innumerables dudas del Derecho formal y llena sus incontables lagunas"5. De forma que se rompa con la tendencia extremadamente conservadora y pasiva del Derecho, y en su lugar, se adopte una actitud realista, práctica, funcional, con enfoque al presente. Que la Ciencia del Derecho encuentre su apoyo "en la filosofía, como la intérprete de los más altos fines y valores"6, y no sea la jurisprudencia histórica la única y más importante técnica interpretativa de la Jurisprudencia que pretende "proyectar la mirada hacia el pasado y de infundir a éste vida en el presente" 7.

 

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* Alumna del noveno semestre de la Licenciatura en Derecho de la UNLA.

1 The New Encyclopaedia Britannica, volumen 10, Micropaedia, Ready Reference, 15th edition, U.S.A., 1988, p.481.

2 SAVIGNY, Friedrich Karl Von, Metodología Jurídica, Ediciones Depalma, Buenos Aires, traducción de J.J. Santa-Pinter, Argentina 1994, pp. 12-13.

3 Ibíd., p. 14.

4 Id.

5 RADBRUCH, Gustav, Introducción a la Filosofía del Derecho, tercera edición, Ed. Fondo de Cultura Económica, México, 1965, p. 96.

6 Ibíd., p. 97.

7 Id.